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Rutina con intención

TIEMPO DE LECTURA: 3 MIN29 SEP 2026
PRODUCTIVIDAD
Rutina con intención — Postal de mindfulness y bienestar en Inner Villa

Foto: Oakywood

Hay mañanas en las que apenas abrimos el computador ya estamos trabajando.

Abrimos el correo, respondemos un mensaje, revisamos una tarea pendiente y, antes de darnos cuenta, ya estamos pensando en todo lo que tenemos que hacer durante el día.

El día empezó, pero nosotros todavía no hemos llegado.

Me gusta pensar que podemos hacerlo de otra manera.

No necesariamente levantándonos mucho más temprano, haciendo una rutina de veinte pasos o intentando convertir cada mañana en una experiencia perfecta. A veces basta con unos minutos antes de empezar.

«Llegar al computador con un poco más de intención. Antes de abrir el correo, abrir una página distinta».

Empezar el día escuchándonos

Escribir unas líneas sobre cómo estamos. Anotar algo por lo que sentimos gratitud. Responder una pequeña pregunta. Dejar por escrito aquello que tenemos dando vueltas en la cabeza.

Puede ser tan sencillo como preguntarnos:

No se trata de encontrar respuestas extraordinarias. Se trata de empezar el día escuchándonos antes de empezar a escuchar todo lo demás.

Una rutina con intención no tiene que ser algo nuevo que agregamos a nuestra vida. De hecho, puede ser exactamente lo que ya hacemos.

La diferencia está en la atención

La diferencia está en la atención.

Hacer algo porque lo estamos haciendo, no solamente porque es el siguiente punto de una lista.

Cuando estamos presentes en lo que hacemos, también tenemos más oportunidades de notar cómo estamos:

Y esa atención puede ayudarnos a no llegar tan fácilmente al punto en el que todo se siente demasiado.

Creo que una de las cosas más bonitas de las pequeñas rutinas es que no necesitan convertirse en otra obligación.

Pequeños rituales de regreso

No tienen que durar una hora. No tienen que hacerse perfectamente todos los días. No necesitan una preparación especial.

Una buena práctica es una que podemos incorporar fácilmente a nuestra vida y que, después de hacerla, sentimos que nos dejó algo.

Por eso me gustan tanto los pequeños rituales:

Pequeñas pausas que funcionan como puntos de regreso durante el día.

Porque no siempre podemos controlar todo lo que sucede alrededor. No podemos controlar cuántos correos llegarán, qué problemas aparecerán en el trabajo o qué cosas inesperadas tendremos que resolver.

Pero sí podemos intentar no vivir todo el día en automático. Podemos detenernos de vez en cuando y preguntarnos cómo estamos.

Un espacio que sea solamente tuyo

En Inner Villa queríamos que existiera precisamente ese pequeño espacio.

Un lugar al que puedas entrar desde tu computador antes de comenzar el día, hacer una pausa y escribir un poco.

No para convertir el journaling en otra tarea pendiente. Sino para crear un momento que sea solamente tuyo.

Puedes abrir una plantilla de gratitud, escribir unas líneas o simplemente dejar que tus pensamientos estén ahí durante unos minutos.

Y después sí: abrir el correo, empezar el trabajo, responder lo que tengas que responder.

Pero hacerlo desde un lugar un poquito diferente.

Con la sensación de que primero llegaste tú
y después llegó el resto del día.

Créditos de imagen

Fotografía de portada: Oakywood (@oakywood)

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